Escribir sobre mis sentimientos, es re harto difícil, y más
si es en este diario que dejo al público van mis
sentimientos plasmados en cuanto al amor, y porque no decirlo ante el desamor también,
no sé si estaré haciendo lo correcto, pero lo que sí que tengo claro es que
cuando tú me leas, seguro te verás identificada con lo que voy a plasmar entre
el vivir y no vivir de mi existencia.
Empiezo a contar mi historia, donde me enamoré quizás de la
persona equivocada, pero aunque equivocada, se que por algo el destino me lo
trajo en el camino que me ha tocado palparlo, y es en este escrito de este
diario donde quiero dejar día a día lo que conocí con el que yo creí, y aún creo
es el amor de mi vida.
El era para mí, y es aún, aunque ya no esté a mi lado, como la
mañana fresca de una gota de rocío, como el aroma del polen que va
desprendiendo las flores al empezar la primavera, hacía de mis días los más
hermosos, que yo por medio de ese amor los pintaba con esos esplendorosos
colores que contiene el arco iris. Entonces, allí es cuando yo misma me
confieso, eso tiene que ser amor, y amor del bueno, porque no le hallo otra
explicación a lo que siento.
hace ya varios años de aquello, cuando por medio de las redes sociales, me llegó un día inesperado, un 2 de enero de 2007 entre eso de las diez de la noche, un hola,... un hola, que ya venía desde hacía unas semanas atrás pero que yo no le había dado la importancia necesaria a esos saludos, pero aquel día fue distinto a los otros, que me atreví inconscientemente a contestar ese saludo frío e inesperado como lo dije antes. De poco a poco, iré contando aquella historia que me enganchó por medio de este sentimiento.
los días iban transcurriendo y cada día aquel personaje se me iba adentrando a una parte de mi corazón que no le hallaba explicación, pero allí estaba él, cada día con un mensaje, un saludo que el día que no lo encontraba en mi pantalla, ya lo extrañaba de por si.
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